
Se diferencia de los seguros tradicionales porque no son regulados dentro de las actividades de seguro y de esta manera las entidades vendedoras del CDS no tiene que cumplir ninguna de las normas de solvencia ni de reservas que regulan el ejercicio de la actividad aseguradora, existiendo un mayor riesgo de contraparte o incumplimiento que en los contratos de seguros habituales.
Existe dos tipos de pago por parte de vendedor en caso de quiebra, la primera consiste en el que el comprador del CDS entrega los bonos al vendedor , y éste le paga la cantidad fijada. La otra forma de pago consiste en que el vendedor sólo paga al comprador la pérdida de valor de los títulos.
Cuanto más alto sea el spread o el valor del CDS mayor probabilidad otorga el mercado de que esa compañía o estado quiebre, es por ello que los CDS estuvieran sometidos como objetos de debate. La manipulación de dichas CDS conducen a grandes problemas como instrumento de ataque a la deuda pública de algunos países, como es el caso de Grecia en 2010 y también fueron responsable de la caída de la empresa norteamericana American International Group en 2008.